domingo, 6 de junio de 2010

5 años en Salamanca

No, este no es el título de un nuevo Reality de Cuatro, ni el de la nueva película de Amenábar. Es el título de la película más bonita que he visto: la de mi vida.
Nací en Salamanca, pero no pude disfrutar de ese encanto que te envuelve mientras paseas por sus doradas calles, ya que desde muy pequeño me trasladé a Madrid por motivos laborales de mis padres. Pues bien, el destino quiso que, un día cualquiera, recibiera una oferta para jugar al fútbol en mi tierra, y así empezar la Universidad allí. Se crea en el destino o no, estoy seguro de que aquí ha tenido algo que ver... y se lo agradeceré eternamente.
Han sido 5 años, para algunos largos, y para muchos otros cortos, entre los que me encuentro yo. Lustro que me ha regalado infinidad de momentos memorables. Momentos que no podría contar ni con los dedos de las manos de la gente que estuvo ayer viendo a Bon Jovi en Rock in Rio...Momentos de todo tipo, pero en los que sus protagonistas han sido siempre los mismos: Las personas que me han enamorado, y que hacen que cada día que se acerca el posible final de la primera saga de esta comedia romántica, me entre una nostalgia terrible, pero también una sonrisa que no cambiaría por nada.
Ahora toca centrarse, buscar cada uno su suerte donde crea que puede estar más cerca. Posiblemente (y ojalá que sea así) mi futuro estará ligado a las Relaciones Públicas, de ahí que lo más seguro es que vuelva con mi familia a Madrid... por fin podré volver a vivir ese día a día que tanto he echado de menos estos años. ¿Os acordáis de lo de mirar el lado positivo de las cosas? Ahora más que nunca. Está claro que cuando tengamos que decirle hasta luego a nuestra Salamanca no va a ser plato de buen gusto. Pero tenemos que continuar el camino, y empezar esta etapa con la mayor ilusión posible, sea en Madrid, Nueva York o Pekín.
Para los que empezaron siendo mis compañeros, y han terminado la película siendo amigos (se que es de guión fácil, pero siempre gusta ver historias así) deciros que ahora viene lo bonito, que todos tenemos algo que nos hace diferentes y especiales, y que no os voy a desear suerte, porque no la necesitáis; os voy a intentar dar fuerza, ilusión y confianza siempre que os pueda venir bien un poquito más.
Ya que tenemos el día cinéfilo, me gustaría proponer una prueba a toda la gente que vaya a empezar una etapa tan bonita como la universitaria. Al salir de casa, poned Titanic en la tele. Ya veréis como, al volver después de haber vivido estos cinco años, Di Caprio aún sigue vivo (dura bastaaante más..!)
Pues nada, gracias por dedicar vuestro tiempo a leer mis reflexiones, y gracias también a Michael Buble por servirme de inspiración en estos momentos... Los créditos y los extras los podréis ver si compráis el DVD de la película.

Ánimo, que sois tod@s muy grandes!

Javierhro

jueves, 27 de mayo de 2010

Una tormenta tuvo la culpa

Antes de nada, me presento. Soy Javier Hernández, comunicador de nacimiento, y algo como relaciones públicas de vocación. Digo esto de "algo como", porque aún no he roto el cascarón del todo... estoy a punto de licenciarme en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Pontificia de Salamanca, y en esta época de la vida, por la que muchos han pasado y muchos van a pasar, todo son dudas, incógnitas... pero también ilusiones.
Haciendo un breve pero intenso vistazo por lo que han dado de sí estos años de mi vida, puedo gritar a los cuatro vientos que estoy bien orgulloso de mí mismo. No he sido el que mejor notas ha sacado de la promoción, tampoco el que más ha ido a clase... pero creo que he conseguido algo más importante que todo eso: sacar cada mañana una sonrisa a mis compañeros mientras trabajamos en equipo, mantener largas charlas sobre música, cine, fútbol, etc. con el conserje y secretario, hablar de la vida en general con el camarero de la cafetería y las señoras de la limpieza...
En definitiva, me considero diferente porque creo que la esencia de esta vida en general, y de la comunicación en particular está en nosotros mismos, en las personas, y en la necesidad que tenemos de comunicarnos con el prójimo, para lo que sea, de llevarnos bien. Esto mismo se puede extender al ámbito empresarial, ya que a día de hoy, lo más importante para cualquier organización es comunicar lo que piensa y hace a sus públicos, de la mejor manera posible, para conseguir algo tan importante y tan difícil a la vez como es confianza. Esta confianza es la que parece que he conseguido, sin quererlo, con mis principales públicos durante estos cinco años. Gracias al staff de la cafetería, a todo el personal de secretaría, conserjería, limpieza, etc, pero sobre todo, a mis compañeros, amigos y familia, por hacerme dar cuenta de que lo mío son las Relaciones Públicas.
Hoy hay tormenta en Salamanca, y mientras supongo que toda la gente estará encerrada en las bibliotecas estudiando para los exámenes, yo prefiero escribir sobre lo que me pasa por la cabeza, y he tenido la "originalísima" idea de crear un Blog... Hay que aprovechar bien el tiempo, mirando siempre las cosas por su lado positivo.
Que nunca falte una sonrisa, una canción alegre nada más levantarse por las mañanas, y, sobre todo, confianza en nosotros mismos. He ahí una posible clave del éxito, en el ámbito que a cada uno le de la gana.

Para cualquier cosa que tenga que ver con comunicación, sed bienvenidos.

Javierhro